Corren las esperanzas
en busca de consuelos,
navegan a distancias
recorriendo los cielos
y en la quietud paciente
de un hombre que desea
se duerman sus ansias
donde las espera vivir.
La luz del día se asoma
trae nuevas perspectivas,
denota que la noche
se fue din suspirar.
Ante la soledad,
viendo un barco a la deriva
dejo a mi mente sola,
deseo que pueda volar,
presumo que me amas
tal cual lo hago yo.
Supongo que hablo solo
como siempre lo he hecho,
dejando a todas mis palabras
que caen silentes al mar.
Mas en en creído sueño
del cuarto de la batalla,
aquella que llevaba a una mujer
un mensaje de amor.
Espero entusiasmado
el milagro que por tiempo
me lleno de ilusión,
pues sé que quien ama
como yo hoy te amo
recibirá cual premio
a ti, como regalo de Dios.
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