Más grande que una montaña,
más fuerte que un huracán
y tan inmenso como el ancho mar.
Cmo la noche cuando le sonríe al día,
como la flor quiere a sus semillas,
tanto como al propio oxígeno
que aviva mis sentidos,
tanto como los finos sonidos
que llegan a mis oídos.
Más que al afán de mi existencia,
más que el sabor de una ilusión
o al sentido de una bonita canción.
Tan grande como la magia de una razón
una magia tan inmensa
como sentirse querido
por alguien tan especial,
tan especial como tú.
Especiales como los pasados años
las pesadillas y los malos ratos
pero no tan especial
como el sonido de tu voz
que jamás se apago
o tan especial como tu furia por luchar
y tu poder de amar.
En lo ancho de los años
y en los próximos que vendrán
jamás te dejaré de velar,
nunca te podré pagar por una vida
que me ofreciste de más
pero si te puedo querer aún más
que todas las grandes cosas
que he nombrado ya.
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