sábado, 25 de junio de 2011

No Soy Culpable

Tú me diras probablemente
que yo fui el culpable de seducirte,
yo callaré con besos
tus palabras.
Yo quisiera terminar
por caer redondo en tu sonrisa.

Doy un grito y nadie me escucha,
camino en el cemento
y camino en el gemido
y estoy solo con mi pluma y mi miedo,
y estoy solo con mi nombre,
soy como una estrella cansada
que quisiera descansar en tu planeta,
soy el que de la mañana a la noche
ríe y sufre
por la inexistencia de tus caminatas.

Me pregunto si te atreverías
a perder el tiempo conmigo nuevamente,
somos como árboles
que nunca terminaron de hundir sus raíces
en nuestras bocas llenas de tierra.

Susurro entre las faldas de las muchachas
y estoy despojado de las herramientas
del acróbata,
un tálamo con luna, licor y disparates,
pero es que no traigo mis lentes.

Los puntos brillantes
que caen del cielo,
caen para perderse en los viejos bolsillos
de mi chaqueta,
han dormido en mis paredes
tendiendo sus sombras rotas.

Pareciera que juntos
estuvimos nadando en una alberca de lodo,
pareciera que hubiéramos errado juntos
toda la noche.

No soy pues yo el culpable
sino el insensato mundo primaveral
que a poquito
matandote esta.

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