Existen preguntas que nos ayudan a vivir,
existen respuestas que nos dejan entender
el por que uno siempre quiere más,
el por que se aspira y no se deja de soñar.
Cuando practico a producir nuevas dudas,
cuando mi mente me empuja a lo desconocido,
cuando el saber lo tenemos como comprometido
descubrimos de una sola y buena vez
que hay colores que despiertan a mis ganas,
hay momentos que rompen mi calma,
hay recuerdos que vibran activos
y en conjunto hacen ver de ti lo divino.
Aprecio la manera en que me miras
cuando tus ojos apuntan a mi cuerpo,
adoro cuando dices con cariño
las palabras que hacen mi vida nueva,
admiro el rojo de tus labios, de tus uñas,
el fuego que calienta mi alma casi muerta,
requiero el roce de tus manos, tu aliento,
lo que a veces me dices y llena de contento,
lo que a veces hacemos o pensamos en ello.
Me dirás que no he dicho de ti algo algo nuevo
que repito mis halagos.
¡No es verdad!
Antes requería mirarte, verte, tocarte,
sentirte para saber que estabas,
ya no es igual
ahora vives en mi
te has materializado en mi conciencia
de tan especial manera que te tengo y ya.
Te tengo como morena apetitosa y tropical
con tus ojos negros y tu piel tersa,
como a la princesa que siendo un sapo besé,
como la mujer que yo siempre soñé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario