Combaten en mi mente recuerdos que son gratos,
momentos que he vivido de los que me aferro a diario.
Luchan sin sentido las fuerzas que separan
a todo el que se ama, por todo lo que lo celan
y no es ni será la primera.
El mundo lucha, hay guerra, lo mismo ocurre en el amor
si no viene a mí ¡Qué se lo pierdan!.
Así supone el destructor, al margen de todo ello
cuando hablo con mi corazón,
cuando quiero llorar y por temor no puedo
comienzo a divagar a pensar en la pareja.
Hoy quiero pensar en ti
como la mujer ideal,
quiero saber de ti lo que aspiras dar.
Saber que importancia pueda tener yo para ti
cuando viovamos los dos
si es que seguiras viviendo para mí
como yo aspiro de ti.
Preguntarás lo mismo
pues nadie esta dispuesto a dar
sin recibir algo a cambio
¿y que te puedo ofertar
que no te hayan dado?
Te puedo hablar de mí,
de lo que puedo entregar,
si con ello puedo hacer que comprendas mi querer.
Quiero tener conmigo no sólo a una mujer
que duerma a mi lado,
quiero tener también con quien vivir
alguien a quien despertar de ese sueño de amor
llevándole el cariño que he guardado para ella,
haciéndola sentir que está en el cielo
al compartir con ella sueños.
Quiero que sea feliz cumpliendo lo que haya anhelado
y para ello me propongo dar todo de mí,
mi vida, lo que aspire a su entorno, lo que requiera a su lado.
Cuando hablo de oferta, de entrega o matrimonio,
cuando hablo de pareja, de la mujer que se espera
o de la que uno ha soñado
se manejan los sentires, palabras, gestos, lo deseado.
Luego vendrá lo que venga
pues teniendo lo que aspiramos
lo demás ya no es ni será necesario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario