En el pacto de los renglones
los discursos tienen fórmulas ocultas,
líneas vacías de futuros
y muy ansiosas de pasado.
Remolinos de palabras
que se van conspirando
contra el desamor,
que buscan los trazos correctos
para evitar la amargura.
Y todo ¡maldita sea!
por no llorarte.
El bolígrafo ciñe su paso
para no nombrarte
más todo es en vano.
Los futuros quebrantos
llevaban tu perfil,
las pasadas sensaciones
se llevaron tus manos.
Y la causa abierta a la melancolía
se friega los ojos secándose el llanto.
En el pacto de los renglones
los discursos tienen sus fórmulas secretas,
el bolígrafo ciñe su paso
para no nombrarte
más todo es en vano.
Y no es que sea yo
pero te extraña mi alegría
y la causa abierta a la melancolía
se friega los ojos para no llorarte.
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