miércoles, 1 de junio de 2011

Fabula Nocturna

Entre el preludio de estrellas
una noche me esfumé.
Perdido entre las alas de un sueño
con mis labios te besé.
Besos finos, besos tiernos,
con mil besos eternos te embriagué.
Me amaste con un querer suave
y te aferraste a una estela confiscada
en un vacío infernal,
el reloj de arena sublime en su espera
salvó mi sueño y lo sumió
en un retorno subliminal.
Tus ojos cerraste
y las hojas se durmieron
en el arrullo de la brisa nocturna.
Tantas fueron las caricias que he inventado
presas de plegarias,
recostadas en las sombras
para que dejes a mi lado tu aurora.
De pronto abrí los ojos
asustado desperté y estabas ahí,
dormilonas tus pestañas caídas,
agitadas las horas han pasado
y ya vivías en mi vida.
Inoportuno el sueño deshojado
que a tu lado inventé
pues tantas veces te he soñado,
ser supremo en mi estrechez.
Tantas veces te he besado
y tus labios jamás toque.

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