El piano rompe sutil silencio...
te extraño.
La guitarra suelta un suspiro...
te deseo.
Los violines lloran desconsolados...
te necesito.
Y mi voz desgarrada te aclama...
te amo.
Si tuviese talento una melodía compondría,
melodía con toque épicos y enigmáticos,
melodía con la sensación de un ocaso...
melodía de tus brazos.
Pero no hay como cantarle a tu aroma
¡Oh perfume dulce cual flor de primavera!
Perfume delicioso cual orgasmo matutino...
esencia que me embriaga, que me pierde.
¿Será acaso tu cabello?
Rodando a cada centímetro cual espiga
desprendes un olor de jazmínes
y desprendes un suspiro fulminante y atrevido.
Y gritas y te regocijas hermosa,
altanera, infalible...
Cierro mis ojos, tu suave fragancia me invade
¡Maldita sea la hora en que de ella me enamoré!
¿Negarme? ¡Patrañas, he de conquistarte!
¿Conquistarte? ¡Patrañas, es mejor suspirarte!
He de aspirarte olor fresco de mañana...
¿Qué si muero en el intento? No importa ¡Moriré!
pero moriré embalsamado de tu aliento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario